La voluntad hegemónica FIFA-UEFA

por Guillermo Gasparini

Europa marca el camino, permanentemente. La FIFA se asocia a ella y a partir de sus acuerdos, ordenan a las otras federaciones que los suscriban imperitavemente. Todas las cosas que ocurran en el globalizado mundo del fútbol, por más originales que le parezcan a algunos protagonistas, tienen el sello de esta sociedad FIFA-UEFA que no se puede superar de ninguna manera. Ambos determinaron que haya un régimen de transferencias uniforme, de acuerdo con las características del mercado europeo, y de a poco todos deben abrocharse el cinturón alrededor de esa normativa. Ambos coordinaron un calendario anual y no hay federación que pueda escaparle a sus fechas determinadas. Así, por ejemplo, en Sudamérica deberán jugarse las eliminatorias para el próximo Mundial 2006 en un término de dos años y medio, empezando ya en agosto de 2003 cuando todavía no se han acallado los ecos del último Mundial 2002. Así también deberá negociar la prosecución de su organigrama en la Copa América contra la voluntad del eje FIFA-UEFA, sin saber si su voluntad podrá ser coronada por el éxito (ellos quieren que la competencia se juegue cada 4 años, la CONMEBOL acordó hace tiempo hacerlo cada 2).

Es la consecuencia de una globalización imperial que rige más allá del fútbol. Nadie duda que Estados Unidos es quien manda en casi todos los otros órdenes de la regimentación universal. Los demás obedecen y se resignan. En el fútbol, la sede del mando está en Suiza y los que comparten el poder hegemónico son alemanes, italianos, franceses, españoles e ingleses. El club de los 14. Los demás, obedecen y acompañan, si quieren seguir formando parte del negocio. A ellos hay que pedirles cuándo jugar, cómo jugar, por qué jugar.

El calendario único aun es un borrador, pero de acuerdo con lo que se conoce como "Calendario Platini", dispone 8 partidos de clasificación y 4 amistosos por año. Los amistosos que se disputen en las fechas estipuladas tendrán preferencia sobre los propios campeonatos nacionales. Y los que se jueguen por afuera del calendario FIFA-UEFA ni siquiera tendrán derecho a disponer de los jugadores, si los clubes así lo quieren. Para este panorama hay excepciones: los torneos como la Eurocopa, Copa América y el propio Mundial, cuando sí las federaciones podrán disponer de los jugadores 14 días antes de la competición.

Esta presión sobre las actividades de cada selección tiene dos perjudicados claros: los futbolistas sudamericanos y los africanos. Ellos son los que pueblan con mayor masividad los equipos de la UEFA. No les interesan mayormente los propios jugadores europeos que se cruzan en un vuelo de 2 horas de un país a otro, dentro del continente. Al decir del argentino Jorge Valdano, manáger del Real Madrid, "los jugadores sudamericanos practicamente faltan a dos partidos en cada convocatoria. Primero, cuando se marchan para estar 4 días antes de un partido de miércoles, por ejemplo. Y luego cuando vuelven, cansados, después de haber cruzado dos veces el océano Atlántico". Los clubes europeos son los que le pagan los sueldos, los que convierten a los futbolistas en millonarios, los que quieren utilizarlos en todo momento, no de vez en cuando. Ellos presionan, la FIFA accede. El calendario no está hecho para defender la integridad de los jugadores, como lo acaba de resumir el argentino Claudio López: "Nosotros viajamos un domingo, llegamos el lunes, descansamos un rato, entrenamos, jugamos, viajamos de vuelta, llegamos el viernes al club y el sábado tenemos que jugar otra vez". No, el calendario está hecho para defender los intereses de los clubes.

Así, llevada de las narices por el eje dominante, la CONMEBOL propone ahora jugar eliminatorias de todos contra todos (la FIFA presionaba para que se juegue en dos grupos a lo largo de sólo 3 meses), en las siguientes fechas:
2003: 19/20 de agosto, 6/7 y 10/11 de septiembre, 10/11 de octubre y 15/16 de noviembre.
2004: 17/18 febrero, 30/31 marzo, 27/28 abril, 17/18 agosto, 4/5 septiembre, 9/10 octubre y 16/17 noviembre.
2005: las fechas que fije el calendario internacional, aún no confeccionado por la FIFA.

La Copa América, que debía realizarse en Perú en 2003, pasará al año siguiente, "porque el calendario exige que los torneos continentales se jueguen en años pares", según explicaron. La CONMEBOL dice que tiene firmados compromisos con sus sponsors (como la empresa de TV Traffic) hasta el 2009, para hacer el torneo cada dos años. Después de 2004, dos años más es 2006, cuando se dispute el próximo Mundial. Joseph Blatter, el presidente del eje FIFA-UEFA, ya anticipó que "ni siquiera cada 3 años se podrá jugar la copa América, si mantienen la idea de la eliminatoria de todos contra todos". Los dirigentes sudamericanos dicen que seguirán negociando, pero cualquiera puede darse cuenta de cómo terminará esta cuestión.

Para no hacerla muy larga, con el régimen de transferencias sucede algo parecido. Oficialmente la CONMEBOL anunció el año pasado que estudiará su aplicación, debido a las características de los países exportadores de fútbolistas que componen la federación. Pero en Brasil ya rige el sistema de libertades después del primer contrato, desde marzo de este año, y a México (fuera de la CONMEBOL pero con similares características a los sudamericanos) les dieron un plazo de cumplimiento que vence en 2004. En Argentina todavía no se empezó a hablar publicamente del tema, pero no es difícil imaginar que muy pronto deberá actualizar sus estatutos. La voluntad hegemónica se impondrá una vez más, por encima de las voluntades periféricas. (19/julio/2002).


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